12 nov 2010

RESUMIDAMENTE

Bellamente salieron una tarde, amáronse en la noche sin mente, corrieron por las avenidas furiosamente, toscamente, en los parques loquearon pichamente, aletiaron indigentes, cagaron ostensiblemente en todas las iglesias terminadas en mente, besáronse salvajemente hasta correrles la sangre inconteniblemente, mearon en las esquinas de todas las calles de todas las casas resueltamente hasta debajo de los puentes. Con infidentes baretearon los humos hasta quedar inconscientes, dañóseles la mente luego lisérgicamente. Polvearon lindamente en las garitas de los vigilantes mientras estos dormían profundamente. Llevaron trece perros hasta el muelle para meterlos como polizontes en barcos mercantes, par de mentecatos: ella hermosamente rubia de corazón latente, él brutalmente de rasgos penetrantes pero la trataba suavemente como a una bella durmiente. Tomaron café en un velorio a lastresdelamañana junto a los dolientes, del difunto rierónse bobamente del bigote y luego los lentes. Rientes marcharon rápidamente por la calle veinte, hundiéronse eróticamente las lenguas desvergonzadamente sin escrúpulos ante los viandantes. Paráronse luego de revolcarse bastantemente, muchamente, y anduvieron pausadamente mientras les amanecía lógica e inevitablemente. Abordaron un bus en la quinta lleno de gente y se marcharon para siempre sin que hasta el día de hoy nadie se lamente.

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